Expertos de la UE reconocen la importancia de la prevención, la gobernanza y la financiación para aumentar la resiliencia de las áreas protegidas.
Más de 60 representantes de 12 países avanzan en la gestión integrada de incendios forestales en el marco del nuevo Reglamento de Restauración de la Naturaleza de la UE.
Un evento europeo de tres días celebrado en el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) en Solsona reunió a instituciones, profesionales y responsables políticos para impulsar la gestión integrada del riesgo de incendios forestales en espacios Natura 2000 y otras áreas protegidas. El programa combinó sesiones plenarias, grupos de trabajo temáticos y una visita de campo al Parque Natural de Montserrat, permitiendo debatir medidas de política pública mientras s’observaven accions pràctiques de prevenció i restauració sobre el terreny.
Coorganizado con la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea y con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el encuentro se centró en alinear la prevención de incendios con la conservación de la biodiversidad y la restauración de ecosistemas. Las discusiones subrayaron la necesidad de enfoques que refuercen la integridad ecológica ante el creciente riesgo de incendios. En su discurso de bienvenida, la comisaria Jessika Roswall animó a los participantes a avanzar en soluciones coordinadas alineadas con los objetivos climáticos y de biodiversidad de la UE.
El evento reunió a 65 participantes de diez Estados miembros de la UE, el Reino Unido y Estados Unidos, incluyendo gestores de áreas protegidas, bomberos, científicos, expertos técnicos y autoridades públicas. Los intercambios se centraron en soluciones prácticas dentro del contexto político actual de la UE, especialmente en la implementación de la Ley de Restauración de la Naturaleza y el desarrollo de los Planes Nacionales de Restauración. Las principales conclusiones surgidas de los grupos temáticos generaron recomendaciones sobre prevención, gobernanza, apoyo a la toma de decisiones, comunicación y financiación.
Los participantes coincidieron en que la prevención de incendios y la conservación de la biodiversidad se refuerzan mutuamente. Medidas como las quemas prescritas, el pastoreo, los tratamientos silvícolas y la restauración de bosques estructuralmente diversos fueron reconocidas como soluciones basadas en la naturaleza. Los usos tradicionales del territorio y las comunidades rurales se consideraron esenciales para aplicar la prevención basada en ecosistemas.
El debate sobre gobernanza y permisos puso de manifiesto que la fragmentación de responsabilidades entre autoridades forestales, ambientales y de protección civil sigue siendo un reto. Los participantes reclamaron estructuras de coordinación estables, la inclusión explícita de la prevención de incendios en los planes de gestión de áreas protegidas y una mejor alineación entre responsabilidades y mecanismos de financiación.
En cuanto a la gestión integrada del fuego y el apoyo a la toma de decisiones, se destacó el papel clave del fuego prescrito dentro de un conjunto amplio de herramientas de gestión. Los participantes subrayaron la necesidad de combinar evaluaciones de hábitats con mapas de riesgo de incendios, mejorar el intercambio de datos y garantizar un seguimiento robusto mediante métricas de reducción de biomasa y bioindicadores seleccionados.
Finalmente, se identificaron la aceptación pública y la financiación sostenible como factores decisivos para mejorar la implicación y la viabilidad económica. Se destacó la importancia de la comunicación temprana, los proyectos demostrativos y los modelos de financiación colaborativa entre autoridades, propietarios y empresas de servicios, junto con el apoyo a los medios de vida rurales como base para la prevención a largo plazo.
Una dirección compartida para Europa
Los participantes coincidieron en la necesidad de integrar la gestión del riesgo de incendios en la planificación de áreas protegidas y en los Planes Nacionales de Restauración, desarrollar un marco conciso de indicadores para los co-beneficios fuego–biodiversidad y reflejar los costes regionales reales en los instrumentos de financiación de la UE. Los organizadores destacaron la importancia de “romper los silos sectoriales” y reconocer la gestión del fuego como parte integral de la gestión del paisaje.
Se espera que una próxima Comunicación de la Comisión Europea sobre Gestión Integrada del Riesgo de Incendios proporcioni orientación adicional para ampliar la prevención y la restauración post-incendio en Europa. El evento acogido por el CTFC demostró el valor de reunir a profesionales, expertos en conservación y responsables políticos para construir soluciones compartidas y fortalecer la cooperación entre niveles de gobernanza.
Last modified: 18 Marzo 2026








