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La inteligencia artificial aprende a escuchar a los pájaros

13 Febrero 2026

Una nueva base de datos mundial con más de 90.000 cantos de aves permite entrenar algoritmos para identificar especies.

El proyecto abre la puerta a una nueva manera de monitorizar la biodiversidad combinando conocimiento científico y tecnología de inteligencia artificial.

El monitoreo de la biodiversidad entra en una nueva era digital. Un equipo de investigación liderado por el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) ha publicado la primera base de datos mundial de cantos de aves anotados de manera detallada. Se trata de una herramienta pionera que permitirá mejorar los sistemas automáticos de reconocimiento de especies basados en inteligencia artificial.

El artículo, publicado en la revista Ecology como data paper, pone a disposición de la comunidad científica una colección sin precedentes de grabaciones de aves recopiladas en 72 localizaciones de todo el mundo. En cada archivo, expertos locales en ornitología han indicado manualmente el momento exacto en que canta cada especie: más de 1.100 especies diferentes y un total de más de 90.000 vocalizaciones. El conjunto de datos es de acceso abierto y está disponible en la plataforma Zenodo.

Un recurso abierto para la ciencia global

El valor de este trabajo radica en su dimensión colaborativa y su utilidad inmediata. Las anotaciones, realizadas por ornitólogos con conocimiento directo de las especies locales, aportan una fiabilidad excepcional al conjunto de datos. Además, el hecho de que sea un recurso global y gratuito permite que personal científico pueda utilizarlo para crear o probar algoritmos de detección automática de especies, como sistemas de reconocimiento acústico basados en machine learning.

“Con esta iniciativa, la comunidad científica dispone de una nueva base para evaluar y mejorar la precisión de herramientas existentes como BirdNET o para diseñar nuevos modelos capaces de identificar especies de las que hasta ahora no había datos suficientes”, explica Cristian Pérez‑Granados, primer autor del artículo y jefe del grupo de investigación Nuevas herramientas de seguimiento de la biodiversidad del CTFC. De hecho, esta base de datos ya ha sido utilizada para evaluar, a nivel mundial, el rendimiento y los mejores parámetros para ejecutar BirdNET, una herramienta capaz de identificar automáticamente más de 6.000 especies de aves.

Ciencia, tecnología y conservación

La combinación entre la observación de campo y las técnicas de inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para el monitoreo automatizado de la biodiversidad, un reto clave en un momento en que los ecosistemas cambian a gran velocidad. Este tipo de herramientas permite recoger información continua y masiva sobre la presencia de especies en diferentes regiones, sin depender exclusivamente del esfuerzo humano.

“Los sistemas automáticos no sustituirán a los ornitólogos, pero sí pueden multiplicar su capacidad de observación. Nuestro objetivo es poner los datos y el conocimiento experto al servicio de una ciencia más abierta, eficiente y reproducible”, destaca Pérez‑Granados.

Este tipo de avances permitirá detectar antes cambios en las poblaciones de aves o la llegada de especies invasoras, mejorando la respuesta ante la pérdida de biodiversidad.

Más información: https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ecy.70317

Last modified: 12 Febrero 2026