BLOGNEWS

La trufa puede dar vida a los campos abandonados del Pirineo

4 Junio 2020

Convertir pastos abandonadas en plantaciones de trufas puede ser una estrategia para recuperar la producción de trufa silvestre. Así lo concluye un estudio realizado por un equipo investigador del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) y la Universidad de Lleida (UdL).

La producción de trufas silvestres, es decir, situadas en entornos forestales, ha disminuido en los últimos 100 años, lo que ha impulsado el establecimiento de plantaciones en diferentes regiones de clima mediterráneo del mundo. Ante el éxito de estas plantaciones, recientemente se ha despertado el interés por cultivar este hongo comestible en pastos abandonados o antiguos campos agrícolas ubicados dentro del bosque.

Sin embargo, una de las principales preocupaciones es que el bosque puede actuar como fuente de otros hongos asociados a especies arbóreas mediterráneas (los llamados hongos ectomicorrícicos) que podrían desplazar la trufa y, por tanto, perjudicar la producción.

Partiendo de esta premisa, el equipo ha realizado la investigación en una plantación de encinas de 5 años de edad establecida en un pasto abandonado rodeado de un bosque de encinas en el Prepirineo. En ésta, han estudiado los efectos de la distancia entre el árbol huésped y el bosque circundante en el desarrollo de la trufa y en la comunidad de hongos asociados a las raíces.

Favoreciendo la planta, favorecemos la trufa

Los resultados indican que, aunque la proximidad del bosque influye en la comunidad fúngica asociada a los árboles plantados, esto no tiene por qué limitar el crecimiento de la trufa. Además, también evidencian que la abundancia de trufa está relacionada con el crecimiento del árbol que lo aloja. Tal y como explican desde el equipo investigador del CTFC y de la UdL, y autores del artículo, “si conseguimos que el árbol crezca suficiente, la trufa negra se hace fuerte”, por lo que sugieren que sería recomendable mejorar las prácticas de gestión en esta dirección.

Sin embargo, Daniel Oliach, integrante del equipo, también alerta de la necesidad de seguir realizando nuevas investigaciones que aporten nuevos datos sobre la viabilidad de realizar plantaciones de trufas en un entorno forestal a largo plazo. Éstas deberían dirigirse a conocer mejor el desarrollo de las trufas en estas condiciones, así como la cantidad de producción.

Aquí se puede consultar el artículo.

Este trabajo contó con el apoyo de la Dirección General de Ecosistemas Forestales y Gestión del Medio, del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, y el Proyecto INNOVATRUF (PECT El bosque, el primer recurso de la economía verde – Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea-Programa Operativo FEDER de Cataluña 2014-2020). Daniel Oliach recibió el apoyo de la Secretaría de Universidades e Investigación del Departamento de Economía y Conocimiento, a través del programa de Doctorados Industriales.

Last modified: 4 Junio 2020